El sol y la nieve

 

Las radiaciones ultravioletas del sol (UV) nos pueden producir lesiones oculares tales como irritación e inflamación de la córnea o la conjuntiva y lesiones cutáneas en los párpados. Éstas suelen ser bastante molestas y además tienen que tener un cuidado especial con gotas humectantes o algún tipo de pomada ocular (prescrita previamente).

¿Por qué en la nieve molesta más el sol que en circunstancias normales? En primer lugar tenemos que pensar en la altitud, normalmente la capa de atmósfera actúa como filtro para la radiación, por lo que en la montaña, con una altitud mayor que en una ciudad, necesitaremos más protección.

La luz nos llega doblemente, por un lado de la exposición solar y por otro de la nieve (ésta refleja la luz actuando como espejo).

Según un estudio del Laboratorio de Física Atmosférica de la Universidad Aristóteles de Salónica, de Grecia, sobre el efecto de la radiación UV según los cambios atmosféricos producidos en las últimas dos décadas, se revela que hay un aumento de la tendencia de la UV observada después de los 90, producida por la disminución de las nubes y los aerosoles. Una posible disminución de la actividad solar durante el siglo XXI podría afectar a la radiación UV-B en la superficie indirectamente, a través de los cambios inducidos en el ozono estratosférico.

En resumen, la protección solar a día de hoy debe ser mayor que hace un tiempo y, además,mayor protección a cuanta más altitud nos encontremos.

En la nieve muchos días no hace sol, pero la protección ocular debe ser constante. Las nubes no absorben el 100% de los rayos UV por lo que tendríamos que procurar elegir un buen cristal, con una buena relación de visibilidad/protección.

Los días soleados debemos protegernos con un filtro mayor y pantallas de tonalidad oscura, a ser posible con espejos (reflejan los rayos y nos da sensación de mayor oscuridad). Y los días nublados o seminublados debemos protegernos con filtros naranjas/amarillos claros,que aumentan los contrastes de los colores y nos da mayor sensación de luminosidad.

También existen lentes fotocromáticas, las cuales, a través de una reacción fotoquímica reversible, oscurecen las lentes en función de la radiación solar que les llegue. Así tendremos un filtro en ambas condiciones meteorológicas.

Otras lentes de última generación son las lentes polarizadas, las cuales quitan los reflejos sobre superficies horizontales. Éstas no se recomiendan para el uso en nieve porque el hielo no se distingue correctamente, en cambio, sí se ve mejor el asfalto y el agua.

Las lentes que tienen una mayor eficacia y mejor comportamiento en la nieve serían aquellas que tuviesen un filtro oscuro (filtro 3 o 4) con espejo y antirreflejante por la cara interna (absorbe los rayos que reflejan en la parte posterior de la misma y no deslumbran).

 

 

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